Sunday, October 10, 2010

LA DOBLE MORAL


LA DOBLE MORAL

Llevo días tratando este tema con diferentes amigos y amistades, les comentaba de la necesidad de traerlo al blog y debatirlo. Aprovecho también que hoy es el día que marca la libertad de los esclavos en la isla hace 142 años atrás, hoy aun tenemos que soltarnos las cadenas que nos pusieron hace mas de 51 años y que trajimos al destierro.

En muchas ocasiones nos quejamos (con razón) sobre el comportamientos de nuestros coterráneos en el exilio, muchas justificaciones tratamos de buscar en sus palabras y acciones en sentido general, asumimos también que vivimos en democracia y por ende justificamos a los mismo através de ello, pero no podemos llamarnos al engaño porque si no estaremos asumiendo su comportamiento como validos y nos convertiríamos de hecho en participes de estos . Estos comportamientos se dan a través del fenómeno socialmente y filosóficamente también estudiado y que se le nombra : “LA DOBLE MORAL”

No es secreto que desde que abrimos nuestros ojos comenzamos a percibir lo que consideramos lo más correcto en nuestras vidas, en muchas ocasiones y dependiendo de la educación familiar de cada cual, de la interrelación con la sociedad que nos toco nacer y crecer, comenzamos asumir y dar por aceptados comportamientos con una dosis importante de doble moral y de esto no tenemos conocimiento hasta que somos adultos.

Los cubanos no estamos alejado de este fenómeno y de hecho después de 1959 se acrecentó este comportamiento que se ha convertido en la piedra angular de los problemas que más aqueja ha los que quedaron en la isla y a los que tuvimos la suerte ó desgracia de marcharnos y vivir fuera de ella. Los conocidos discursos kilométricos, desgastadores , la retórica de más de 51 años han demostrado fehacientemente la catadura moral , hipócrita y de una dosis elevada de doble moral con que se adoctrino a más de tres generaciones.

La doble moral ha servido para poder mantener un doble estándar de vida, de pensamiento, incluso lo hemos adoptado como un medio de supervivencia y aun cuando queremos alejarnos de ello es como si hubiese sido programado en nuestro cerebro.

Conozco de cubanos de diferentes épocas que tratan de luchar contra este modismo, esta costumbre, esta forma de vida , de esta enfermedad que solo nos transforma en seres inmorales y no auténticos.

Desde los primeros cubanos que salimos de nuestra patria querida, hasta los últimos que hemos llegado, en muchos casos tratamos de desintoxicarnos de ese pandemia. Algunos hemos podido lograrlo, otros les cuesta mucho y otros no les interesa desarraigarse de ello, desean vivir fuera de su patria con dinero , la barriga llena y la misma doctrina aprendida.

Podría dedicarle horas completas a escribir ejemplos en todos los ordenes para que podamos ver la magnitud de este fenómeno que arrastramos.

Trajimos nuestras buenas costumbres, nuestra alimentación, nuestras creencias religiosas, nuestra cultura, nuestros conocimientos y estudios, pero también hemos traído lo malo. Trajimos el gran dictador que llevamos dentro de nosotros y que algunos lo alimentan cada día, trajimos los engaños , las mentiras , la doble moral que utilizamos a diestra y siniestra, a nuestro antojo, sin importar los sentimientos de quienes nos rodean, sin percatarnos a ciencia cierta el daño que nos provocamos nosotros mismo y el que provocamos a nuestros descendientes y al resto del mundo.

Pudiéramos buscar miles de justificaciones (todas validas), de cómo nos enseñaron a mentir, de cómo nos enseñaron a trepar, escalar posiciones pasando por encima de quien sea, de predicar con la palabra y no con la acción.
La descomposición moral y de valores que costaran muchos años en recuperar a niveles adecuados, esta presente hoy en día y todos tenemos responsabilidad por ello. No porque lo hallamos instituido, pero si por hacer resistencia al cambio personal y querer seguir manteniendo actitudes y modelos negativos adoptados en nuestra patria bajo la dictadura castrista.

Yo siempre concebí que el vivir fuera de Cuba podíamos dejar atrás a los causante de tanto dolores y tristeza y me percato que no a sido así, hemos traído con nosotros el resultado de esa degradación que nos toco vivir. Lo más triste del caso es que a muchos nos cuesta trabajo despojarnos de ello. Justificamos nuestras acciones (no importando su magnitud) a través de la doble moral. Es casi un modelo al estilo semejante de nuestro creador: El gran Dictador.

No es que tengamos que ser perfecto, pero si pienso que es hora de comenzar acelerando la recuperación de los verdaderos valores humanos , de esos que nos hace distinguir como seres humanos excepcionales.

La hipocresía, la envidia, el oportunismo la burla constante, la intriga, la conspiración, el desmerito del resto, los actos de repudios, las amenazas son algunas de las herramientas que son utilizadas también acá en el exilio, para despedazarnos. Creo que solo quedaría que comenzaran las matanzas que en periodos pasados se suscitaron en esta hermosa Ciudad, que fue construida por aquellos valerosos cubanos que nos labraron el camino a las generaciones actuales.

En cada uno de nosotros esta, el ser diferente y no comportarnos como tal. Todo depende de lo que cada cual desee ser. Continuar con este tipo de conducta solo nos llevara a degradarnos cada día y continuar formando a las generaciones que nos sucederán en seres sin ningún tipo de sentimiento humano.

Como he venido escribiendo en muchos de mis escrito y trabajo en ello. Tal como el apóstol José Marti lo pensó y escribió , así también yo  creo, en el mejoramiento humano. Creo en que podemos lograr ser un hombre que sirva no solo para la familia, sino para toda una sociedad. El ejemplo entra por el hogar pero sale a la sociedad que al final es quien nos condecora ó nos condena…

El daño ya esta hecho, pero no podemos detenernos a contemplarnos de cómo lo hicieron, debemos más bien optar por métodos más creativos que nos facilite la forma de cómo ir erradicando los mismos.

Los cambios en Cuba vendrán más temprano que tarde, los inversionistas están solo esperando el momento para reconstruir un país en ruina. Nosotros debemos estar preparados para enfrentar con modestia, humildad, inteligencia y con gran sentido de responsabilidad el momento que nos ha tocado vivir, por el que debemos a los que no se encuentran con nosotros y que lucharon por ver un país libre y democrático. Por ellos y por las futuras generaciones, tenemos un gran compromiso. No permitamos que la doble moral nos siga deshumanizando.

Así reflexiono y valoro el entorno que nos rodea.

Los exhorto a todos ser cada día mejores seres humanos y les recuerdo este pensamiento de nuestro apóstol José Marti “Nunca es suficiente lo que hagamos por la libertad de Cuba mientras siga sojuzgada, oprimida y esclava”


Saludos

Lázaro Daniel
10 de octubre del 2010

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