Monday, November 22, 2010

LA PREGUNTA DE MUCHOS…

                                Paúl Andrés Cote, Monique y yo

LA PREGUNTA DE MUCHOS…


La tarde avanzaba, con la rapidez que se movía el crucero. Nubes grises anunciaban el mal tiempo que se avecinaba y nosotros con buena cara y deseos, lográbamos comunicarnos entre cuatro idiomas y hurgamos en los acertijos de la historia del ser humano, luego de habernos conocido a través de la pregunta que muchos se hacen ó le hacen a las personas que se encuentran casados por muchos años.

Paúl Andrés Cote es un excelente ser humano que hace de su tiempo, el mejor recurso para seguir alimentando su intelecto a sus 84 años de edad. Ciudadano Canadiense, de origen Frances, trabajo como cualquier ser humano , en los más diversos trabajos, retirándose en los 80’, siguiéndole 10 años más tardes, en su retiro, su amada y protectora esposa Monique. Él un gran comunicador , ella todo lo contrario, pienso más tímida, pero ambos muy bien conectados con su entorno, con su realidad.

Me encontraba a una mesa de ellos, cuando observaba lo bien sincronizados que se veían esos dos tortolitos a su edad y fue tanto mi interés en conocer sobre esos dos seres humanos que se entregaban tanto cariño y amor a pleno día.

Me presente como de costumbre y les pedí sentarme a su lado. Les exprese lo que había observado desde la mesa que ocupaba y que necesitaba hacerles una pregunta que tal ves muchas personas se la hacen a diario. Ellos accedieron a que me sentara junto a ellos y le formule la pregunta:

-Cual es el secreto para que una pareja sea feliz?

Paúl , quien se dedicó a traducirle en francés a su esposa, (aunque por ocasiones me percataba de que la misma comprendía lo que yo conversaba ) le pregunta. Ella con mucha naturalidad hace un ademán y le contesta. Él  se vira para mi y responde:

- El secreto para que una pareja sea feliz--se queda meditando, parpadea ambos ojos de un color azul celeste y se le humedecen, vuelve a mirar a su amada esposa y culmina-- no existe- repetía y añadía otra vez -- no existe secreto alguno.

Wow!!! --Exclamaba yo al escuchar tal afirmación, pensaba en lo profundo de la respuesta que jamás espere escuchar.

Continua Paúl su respuesta-- todo depende de lo que cada uno desee en su vida, del amor que sientan y sepan entregar -- se calla por instante a una señal que le hizo Monique, ella le añade en francés algo más y continua su respuesta-- ambos deben ser tolerantes, por ello pienso que no existe secreto alguno, esto que te digo, esta en las manos de todos...

Agradeciendo sus palabras, comienzan sus preguntas hacia mi, respondiéndole, cada una, convirtiéndose ese hermoso encuentro en una conversación de dos generaciones distintas, con sentimientos humanos parecidos y con un interés supremo en conocer a los seres humanos tal y como son.

Paúl , Monique y yo , hicimos de aquel mediodía un día inolvidable, nos cruzamos nuestros correos y prometí enviarles este articulo, que al juzgar por su humildad, lo recibirán con emoción.

Nos despedimos, no si antes tomarnos dos fotos que también prometí enviar junto al articulo.

Me quedaba sentado, mirando allá en el horizonte, donde se une el cielo con el mar y reflexionaba sobre la experiencia vivida. Pensaba y lo sostengo que para temas de envergaduras soluciones simples. Nos hacemos muchas preguntas y queremos muchas respuestashoy no creo que se necesiten muchas...

Paúl y Monique ya lo afirmaron, no existe secreto alguno. La solución esta en nosotros, en lo que cada uno se proponga y sea capaz de entregar. Hoy comprendo porque tantos fracasos amorosos y es que me percato que no se puede entregar todo de un solo lado.

Ellos saben lo que es la felicidad, la disfrutan y es algo tan común que después de tantos años decidieron experimentar un viaje en crucero y conocer algo nuevo en sus más de 35 años de vidas en matrimonio.

Así reflexiono y valoro nuestro entorno.


Lázaro Daniel
22 de Noviembre del 2010

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