Monday, May 9, 2011

HE REGRESADO



HE REGRESADO

Escribió nuestro apóstol : La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.

Al juzgar por los cables periodísticos y las noticias que salen de la Isla, otro hijo del pueblo valeroso entrego su humilde sangre : Juan Wilfredo Soto García

Ladagoval y algo mas, después de más de tres meses inactivo,( sin escritos ó noticias) por cuestiones ajenas a mi voluntad, reabre sus paginas y por desgracia con una noticia que enluta a toda persona civilizada, amante de los principios de la democracia y del verdadero respeto a los derechos humanos.

Escribía nuestro apóstol, en tiempos como los que vivimos …la palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla… eso es exactamente lo que pretendo hacer con este hermoso escrito, denuncia de la Bloguera cubana Claudia Cadelo.

Descansa en paz Juan Wilfredo, tu muerte no será olvidada!

El Estudiante. Por Claudia Cadelo
de Por el levantamiento popular en Cuba, el Lunes, 09 de mayo de 2011 a las 13:11
¿Qué hago para narrar el horror? La última imagen que tengo de Juan Wilfredo Soto García es a mi lado correteando bajo el sol implacable de Santa Clara. Tratábamos obtener un autorizo del Obispo para que un Padre Dominico -que había atravesado medio mundo para llegar a Cuba- pudiera entrar a ver a Guillermo Fariñas a Terapia Intensiva en el horario establecido para la visita. En la iglesia nos dijeron que era la Seguridad del Estado la encargada de dar permisos, en la Seguridad del Estado nos dijeron que era el Obispo.
Ahora miro la foto del Estudiante en Penúltimos Días y no lo reconozco. Debe ser que me niego a aceptar que lo han matado a golpes. Debe ser que no puedo asumir que la hora del horror ha llegado a esta isla. Debe ser que no tengo capacidad para mirar de frente a la muerte, al asesinato. Y me pregunto – es la incertidumbre obvia del racionalismo- cuántos Wilfredo hubo antes y cuántos faltan por venir. Sentado en un parque, delito incomprensible, cayó sobre su cuerpo el peso descomunal de medio siglo de impunidad en los cuerpos policiales.
Rostros anónimos de azul. Hace tiempo que el pueblo les teme más a ellos que a los ladrones, a los estafadores y a los delincuentes. “Llama a la policía” se ha convertido en la última carta de la baraja. Porque el final siempre es inesperado. Porque la justicia no llega con ellos. Porque no están ahí para cuidarnos sino para controlarnos a cualquier precio. Porque están corruptos y porque no tienen miedo de embarrarse las manos, si de todas maneras ya casi todos las tienen sucias.
¿Y qué vamos a pedirle a una Policía Nacional Revolucionaria que ha visto subirse en el carro del “nuevo” poderío estatal al antiguo Ministro de Salud, el “compañero” Balaguer, con su cola de veintiséis muertos de hambre y frío en el hospital psiquiátrico; que ha visto al gobierno en pleno justificar en la Televisión Nacional la muerte de un hombre en huelga de hambre? ¿Qué podemos pedirle aesa Policía salvo que no nos mate?

FUENTE: http://octavocerco.blogspot.com/2011/05/el-estudiante.html?utm_source=twitterfeed&utm_medium=twitter