Saturday, July 30, 2011

MORIRÉ DANDO LUZ…



MORIRÉ DANDO LUZ…

Viejo, mi querido viejo...

Han pasado 2 años , de aquella terrible noticia que hizo enlutar las almas de tus hijos, nuestra madre , tus nietos, hermanas, sobrinos y de todos aquellos que te conocían bien.

Aun no concibo, ni puedo acostumbrarme ha la idea de que partiste. No nos consultaste cuando nacimos. Tampoco nos consultaste para partir de este mundo. Nos entregaste la vida en complicidad con nuestra madre. Nos impusiste tu amor, tu cariño, nos llenaste de tantas cosas bellas y hermosas que ni el tiempo podrán borrarla de nuestras mentes, ni de nuestros corazones. Los años fueron transcurriendo y con ellos todos íbamos envejeciendo, tu ibas delante de nosotros marcando el camino, guiándonos por terrenos desconocidos no solo para nosotros, también para ti. Nos ensenazte tus sabias respuestas y salidas a los problemas para sobrevivir en un mundo que tal ves no fue creado para ti. Tu siempre estabas en sentimientos por encima de todo ello. De ti aprendimos todo lo bueno y todo lo malo. Heredamos los miedos que cegaron los últimos días de tu existencia. Ese miedo te lo alimento todo lo que te rodeaba, todo lo que pisabas, todos aquellos  que de alguna forma cooperaron a que se te acrecentaran los mismo. Con ese miedo crecimos todos, nos educamos todos, nos formamos todos.

 Hoy no se donde quedaron esos miedos. Al menos en mi desaparecieron cuando tome la sabia decisión de salir de ese circulo vicioso, de esa enajenación que te enloqueció, que se adueño de tu existencia.

Me imagino que con tu exhumación no sean solo los huesos que sostuvieron tu pesado cuerpo , ese hermoso cuerpo que tanto abrase, ese cansado cuerpo que sostuve en mis manos y que colme de besos y cariños, cada ves que nos encontrábamos, espero que también sean exhumados y desaparezcan las huellas del dolor, de los miedos que se apoderaron de ti.

No estaré presente físicamente para levantar tus huesos de las fosa que te sirvió de aposento por estos dos años. Tampoco lo estuve para cuidarte en el Hospital, ni para velarte y menos para enterrarte. Ese fue el regalo que me entrego el destino. Sufrir en la distancia.

Es posible que mi corazón se va consumiendo en un dolor interminable, no se cuanto podrá durar todo esto, espero vivir lo suficiente para continuar con la misión espiritual que me han confiado, solo pido algo y espero seas el interlocutor y lo trasmitas al ser superior, deseo que cuando llegue mi momento tal como abuela vino a buscarte, vengas por mi, yo estaré feliz de que así sea y junto recorreremos ese mundo ultratumba desconocido para nosotros los que animamos materia.

No tomes mis letras con tristeza tómalas como yo las siento. Con un inmenso amor  y un agradable recuerdo por lo que siempre fuiste y representaste para todos nosotros.

Te compre tus flores blanca y tu girasol tal como te gustaba, la vela estuvo presente y mis oraciones no faltaron.

Gracias por el regalo que recibí hoy. Estoy seguro que tus manos están involucradas en ello. Espero contar siempre contigo.

Pudiera llenar de muchas letras bellas esta carta, pero no deseo que ocupes tu valioso tiempo solamente en mi, deseo que le preste atención a mi madre a tus nietos, al resto de tus hijos que también necesitan de tu presencia, de tu ayuda espiritual.

No me despido de ti porque estas acá con nosotros.

No deseaba que pasara este día por alto. Marcaste tantas pautas en nuestras vidas, nos dejaste con tu marca y hoy es muy difícil borrarlas o que desaparezcan.

Sabes viejo. Nuestro apostol Jose Marti escribio sobre la muerte y acá te dejo alguna de sus reflexiones al respecto:

...¨No hay más que un medio de vivir después de muerto: haber sido un hombre de todos los tiempos o un hombre de su tiempo¨…
...¨La vida humana no es toda la vida. La tumba es vía y no término¨...¨ 
....¨La muerte da jefes, la muerte da lecciones y ejemplos, la muerte nos lleva el dedo sobre el libro de la vida¨... ¨ 

Por ultimo viejo, termino mi carta tal como Marti reflexiono:

“Moriré dando luz“.. Así moriste tu, dando luz a todos nosotros, asi deseo morir yo, dando luz.

Te amo.

Lázaro Daniel
29 de Julio del 2011