Monday, November 7, 2011

TONY CORTES: VICTIMA DE CONSPIRACION BAYLY-MEGA-DICTADURA



TONY CORTES: VICTIMA DE CONSPIRACION BAYLY-MEGA-DICTADURA

En la medida que van pasando los días, la opinión pública internacional se va actualizando de los temas que se suceden en Miami y en Cuba en el caso del reconocido actor, productor y presentador de Tv Tony Cortes, las cosas van quedando claras para los que arremetieron contra su persona.

Les traigo esta nueva entrevista que aporta aun más elementos relacionados a la salida de Tony Cortes de la Mega.

Vemos la complicidad de parte de la producción del canal junto con Jaime Bayly para darle una estocada fulminante al productor de “Sobre mis Pasos”, esta vez tratándolo de desacreditar delante de su público y de todos lo que le conocen con un oportunismo propio al estilo Castrista y que es adaptado a  Bayly en Miami.



Bayly, un ser sin escrúpulos, sin fronteras y que hace de él mismo una burla constante y arrastra por ende al resto del mundo a caer en sus descréditos y que utiliza una manera muy particular en sus entrevistas, juega con la ridiculización, el humor negro y la falta de respeto, por lo que es el candidato correcto, “El “Elegido” para proporcionar el tiro de gracias a Tony Cortes y con ello tratar de buscar un rating que le ayude a mantenerse en el aire dentro de la Mega. Para el que no vio esa entrevista y desee verlo, para aquellos que han tratado de desacreditar a Tony Cortes, a todos los amigos y enemigos acá les va esta entrevista y el video del programa con Bayly.

Todos somos adultos, cada cual piensa con cabeza propia con estos elementos que salen a la luz pública se evidencia cada vez más que Tony Cortes es víctima de un ajuste de cuenta que bien pudo idearse en las oficinas de la seguridad del estado en Cuba y que con la ayuda de sus colaboradores, de la producción, dentro de la Mega TV comenzaron a darle un escarmiento a Tony Cortes , afectándole, la posición profesional en su trabajo y después encarcelándole injustamente a su esposa y madre de sus dos hijos y todo esto porque Tony Corte prefirió seguir sobre sus pasos y no sobre los pasos que hubiese deseado el régimen cubano.

José Martí escribió: “Yo para entender a los hombres, estoy estudiando los insectos: que no son tan malos como parecen, y saben tanto como nosotros.”

Así valoro y reflexiono nuestro entorno

Lázaro Daniel
7 de Noviembre del 2011


TOMADO DEL BLOG "EL PEQUEÑO HERMANO"

Todo empezó con una llamada telefónica. “¿Viste el programa de Jaime Bayly?”, me preguntaba una voz demasiado conocida. “Yo nunca veo el programa de Jaime Bayly”, le respondí. La voz del otro lado del teléfono ripostó, segura de sí: “Pues busca la entrevista que acaba de hacerle a Tony Cortés. Necesito que veas eso y me des tu opinión”.
El tono era seco. Era disgustado. Mi amigo sí veía con frecuencia al peruano Bayly, creo que lo admiraba. Pensé: “Qué habrá hecho Tony Cortés”. Veinte minutos más tarde, abrumado por la entrevista que acababa de ver en Internet, opté por no devolver la llamada. Quería no tener que opinar aún.
Durante unos quince minutos Jaime Bayly vapuleó sin misericordia a un Tony Cortés que llegó al set como presentador de “Sobre mis Pasos: Edición Especial”, y que a todas luces había sido sorprendido por el vendaval. Intentaba mantener la calma, no perder la sonrisa televisiva, mientras su entrevistador le colgaba en el saco, uno a uno, términos como comunista, manipulador y agente castrista. A duras penas le permitía defenderse.
¿Cuál era la acusación principal de Jaime Bayly? Que las filmaciones de Tony Cortés en Cuba para la serie “Sobre mis Pasos” solo habrían sido posibles con la venia de la Seguridad del Estado. Y en este caso, el actor y presentador televisivo sería poco menos que un transmisor de los intereses del gobierno cubano.
Durante quince minutos un entrecortado Tony Cortés pretendió defenderse del estigma. No lo consiguió. Ni siquiera arrodillándose literalmente frente a su entrevistador.
Esa noche era 17 de agosto de 2011. Menos de dos meses después, el 12 de octubre, Leonila (Nila) Hernández, esposa de Tony Cortés y madre de sus dos hijos, era encerrada en un calabozo de Villa Marista, la prisión de la Seguridad del Estado en Cuba. Había viajado a la Isla, según declaraciones del actor, por motivos estrictamente familiares, y pocas horas después de pisar suelo cubano la policía política la confinó a una mazmorra.
La sensación repulsiva que sentí al ver la entrevista de Jaime Bayly aquella noche, tuvo su explicación a posteriori: la comprendí el día en que fue noticia la privación de libertad de Nila Hernández, hoy expediente 53 del 2011, acusada de “Actividad económica ilícita” y “Difusión de noticias falsas que atentan contra la paz internacional”.
Seguir los pasos en sentido inverso a esta tragedia familiar me conducía, irremediablemente, a un canal de televisión, a una entrevista nocturna, y a dos comunicadores, Jaime Bayly y Tony Cortés, que aquella noche protagonizaron una escena para tristemente recordar. 
- Tony, ¿esta era la primera vez que te invitaban al programa de Jaime Bayly? ¿De quién fue la idea de esta entrevista?
El señor Bayly y su equipo me habían hecho un par de propuestas anteriores para que yo fuera el invitado de su programa a las diez de la noche. Discutimos varias veces la invitación con el equipo de mi programa, si era beneficioso o no, más que nada por el volumen de trabajo que yo tenía en ese momento.
Finalmente yo hablé con la gerencia de MegaTV, y ellos creyeron que sería una buena idea que me dejara entrevistar por Bayly, en parte por los altos niveles de aceptación que había tenido mi serie “Sobre mis Pasos”, en estos momentos nominada a los Premios Emmy.
Recuerdo que el productor ejecutivo de mi programa no estaba de acuerdo en que yo le concediera esa entrevista a Jaime Bayly, sin embargo yo no veía nada de malo en esto: éramos parte de un equipo, de una misma televisora, nuestros programas estaban separados por apenas una hora, en fin…
Incluso existe un memorándum de la corporación SBS que dice explícitamente que los hosts tanto de radio como de televisión no podían atacarse entre sí, por el supuesto de que forman parte de una familia de trabajo.
Como comprenderás, nada me podía llevar a pensar lo que pasaría esa noche.
- ¿Hubo alguna pauta, te dieron alguna línea temática con respecto a por dónde iría la entrevista de Jaime Bayly? 
No, en lo más mínimo. Incluso yo sabía de antemano que iba a ser una entrevista polémica, que tendría repercusión, por las características del entrevistador, del cual siempre me confesé un admirador y cuyo trabajo respeté mucho.
Yo fui pensando en una entrevista que además de polémica podría ser simpática, incluso llegué con un palo de golf reforzando esa idea. Y mi sorpresa fue grande cuando la entrevista se tornó un ataque constante hacia mi persona, hacia mi trabajo, una acusación directa con algo tan sensible para como es ser llamado comunista y espía del gobierno cubano.
Jaime Bayly no solo faltaba a una ética elemental con acusaciones tan infundadas sobre una realidad que desconocía por completo, sino que al parecer tampoco necesitaba mis argumentos: no me dejaba hablar. Era la entrevista donde el entrevistador no quería escuchar al entrevistado.
- ¿Qué pasó después que saliste del programa esa noche? ¿Cuál fue tu posición, la de tu entrevistador, y la de los directivos del canal?
Mira, en ese mismo momento mi esposa me estaba acompañando y le dijo a Jaime Bayly: “Usted no debe hacer un juicio si no ha visto la serie completa. Nosotros se la podemos hacer llegar”. Él respondió que con gusto la vería. Y justo en ese momento, delante de nosotros, se viró hacia otras personas y dijo: “Otros que dejaron de ser amigos míos…”. Nila se volvió hacia él y le apuntó: “Y otros que dejamos de admirarlo”.
“Esa es su opción”, fue la última respuesta de Jaime Bayly.
Nosotros desde luego nos fuimos con un muy mal sabor de esa entrevista. Sin embargo, sería mucho peor después de ese día, porque con el beneplácito de la gerencia de MegaTV, Jaime Bayly desató una campaña constante, diaria, de difamaciones, de ataques, de burlas en mi contra.
Y digo con el beneplácito de la gerencia porque en varias ocasiones me reuní con los ejecutivos Miguel Ferro y Alexis Ardines, les dije que debían parar eso, que ya no eran chistes sino acusaciones serias, y la única respuesta que recibí de ellos fue: “Primero, haz un plan para responder con lo que Bayly no vio de tu serie. Y segundo: también deberías tú empezar a atacarlo a él.”
Recuerdo que me dijeron, por ejemplo, como ideas para esos ataques: “Si vas a grabar en Perú, entrevista a personas que te hablen sobre la posición de Jaime Bayly ante Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Vamos a poner lo que la gente de su país piensa de él, y sería bueno ponerlo a las ocho de la noche.”
¿Y sabes qué?, mientras estuve en Lima grabando “Los Olvidados del Perú”, hice algunas preguntas, grabé a algunas personas que no hablaban nada bien de Jaime Bayly… Pero en algún momento yo mismo detuve eso. Me pareció muy contraproducente, me pareció que ese no era yo, yo no soy de atacar a nadie. De hecho hay algunos e-mails entre la gerencia y yo al respecto, donde me negaba a dedicar mi programa a esa especie de guerra con Jaime Bayly.  
Ahí empezó a deteriorarse seriamente mi relación con MegaTV. No solo porque no hicieron nada ante mis quejas por aquella entrevista, sino porque daban luz verde al resto de las alusiones a mi persona en el programa de Jaime Bayly, donde se me acusaba (y hasta hoy se me sigue acusando) de espía y de comunista.
Incluso me quejé porque yo sentía que se estaba exacerbando a los agentes del odio en mi contra, estaban incitando a cualquier loco a que iniciara un ataque contra mi persona bajo ese principio de que yo trabajaba para el régimen cubano.
MegaTV permitió que esto fuera creciendo. Que la burla fuera creciendo. Y estoy convencido de que tanto esa entrevista de Jaime Bayly, como las burlas al supuesto “agente Tony Cortés” que podía entrar y salir libremente de Cuba, influyó en que régimen cubano tomara esta decisión contra mi familia.
- Sin embargo la pregunta es válida, Tony, ¿cómo es posible que tú entraras y salieras tan libremente, que filmaras, y que eso lo hicieras tres veces ante las narices de la Seguridad cubana? ¿Cómo explicas tú esa “suerte”?
Yo a eso no le llamo suerte, yo simplemente pienso que estuve protegido por Dios, por aquello en lo que yo creo…
- ¿Entonces fuiste un elegido de Dios? ¿Una entidad superior te permitió hacer en Cuba lo que no se le permite al resto, entrar y filmar libremente?
No, tampoco así, te explico algo: mi primera serie no era antagónica. Era apenas el reencuentro de un cubano con su Isla. Como mismo muchas personas han ido y han grabado su regreso a la playa, a sus padres, a su barrio. Eso fue mi primera serie.
Y si la Seguridad del Estado me siguió, notaron que eran conversaciones con las personas del barrio, con mi familia, diálogos entre cubanos que viven una realidad muy compleja.
La segunda serie creo que tomó al régimen por sorpresa. El camarógrafo entró por una parte de Cuba, y yo por otra. Y esto es bueno aclararlo porque algunos están especulando también sobre eso: en “Sobre mis Pasos” no hubo una superproducción ni nada por el estilo, éramos apenas un camarógrafo y yo.
Ya en ese segundo viaje sí tuve una revisión más extensa en mi equipaje. Yo no cargaba ni con la cámara ni con los casetes. A mí no me encontraron nada, así que no tuve problemas al salir.
En el tercer y último viaje ya pude grabar muy poco, sabía que tenía demasiado seguimiento, y las imágenes que tomé aún están guardadas, no han sido reveladas. Es una serie sobre los hospitales de Cuba. Estuve detenido 6 horas en el aeropuerto al entrar, y dos horas a al salir. Ahí me cancelaron el pasaporte. Punto final.
Entonces lo que quiero que entiendas es que ellos me dejaban entrar porque estaban en un juego de apertura, aparentando más libertades, y porque quizás creyeron inofensivo lo que yo hacía. Cuando se dieron cuenta de que mis filmaciones iban más allá de lo que les convenía, me cerraron las puertas.
- ¿En qué momento y por qué razones se produjo tu despido de MegaTV?
La cancelación de mi programa a las ocho de la noche fue desconcertante, y eso no lo paso por alto. Para mí es un antecedente a tener en cuenta.
MegaTV cerró mi contrato como presentador del espacio “Sobre mis Pasos. Edición Especial” después de que ampliáramos la serie con filmaciones en Ecuador, viendo cómo vivían los cubanos allí. Esto tuvo bastante aceptación entre el público.
Salieron también las exclusivas que me concedió Sara Marta Fonseca, entrevistas que no tenía ninguna otra televisora, como también salieron las exclusivas con Ignacio Estrada y Wendy Iriepa.
Yo tuve noticias de que fue precisamente mi insistencia en el tema cubano lo que comenzó a generar cierto escozor en la gerencia del canal, a la que por alguna razón no le parecía que esto fuera importante.
El último lunes de mi programa fue liberada la opositora Sara Marta Fonseca, hicimos un programa especial que tuvo excelentes ratings. Incluso tengo un e-mail de felicitación por parte de la misma gerencia. Y justo al día siguiente, el productor del programa me comunicó que el miércoles habría una reunión conmigo.
En esa reunión, el señor José Pérez me entregó la carta de cancelación de mi contrato. Sin argumentación ninguna.
Para que veas hasta dónde hubo una urgencia inexplicable, fea, en que yo saliera de MegaTV, el programa que yo grabé ese miércoles se repitió el jueves y el viernes. No me permitieron siquiera una despedida en vivo, como hicieron por ejemplo con María Elvira Salazar.
- Finalmente: después del encarcelamiento de tu esposa el pasado 12 de Octubre, ¿has tenido algún tipo de contacto lo mismo con los directivos de MegaTV que con el mismo Jaime Bayly? ¿Has tenido noticias de qué dicen ellos sobre lo que está pasando con tu mujer?
No, contacto directo no. MegaTV de forma sospechosamente apresurada publicó un comunicado firmado por Manuel Ferro, cuyas finalidades eran dos: en primer lugar poner en duda la veracidad de la detención de mi esposa, y en segundo lugar limpiarse las manos afirmando que nada tenía que ver la televisora con esto, toda vez que en el momento de la detención yo no formaba parte del canal. Para mí esto no es más que una actitud servil y cobarde.
Y Jaime Bayly, siempre al amparo de los directivos de MegaTV, de Albert Rodríguez, de José Pérez, de Alexis Ardines, de Miguel Ferro, no ha cesado en esos ataques y burlas que ya no solo son una provocación para mí, sino que hieren la sensibilidad de unos niños que sufren a su madre presa en Cuba.
Tras confirmarse que Nila estaba incomunicada en Villa Marista, sabe Dios viviendo qué tormentos, Jaime Bayly dijo en un programa que mi esposa estaba vacacionando en un lugar muy oscuro de La Habana. Casi a diario utiliza mi nombre para llamarme doble espía, según él de Cuba y de los Estados Unidos.
Yo nunca podré probar la responsabilidad de esa televisora en lo que hoy le sucede a mi familia. Pero sí sostendré siempre que la instigación constante por parte de un conocido presentador; la provocación a la Seguridad del Estado, las preguntas públicas de por qué no me metieron preso, por qué me dejaban burlar a la inteligencia cubana; todo eso tuvo un vínculo muy estrecho con esta tragedia que hoy vive mi familia y que por fortuna para ellos, no sufren ni Jaime Bayly ni ninguno de los directivos de MegaTV.