Wednesday, June 25, 2014

MIAMI CORRE PELIGRO...Y ALGO MÁS


MIAMI CORRE PELIGRO...Y ALGO MÁS
Por Lázaro Daniel (Ladagoval)
Cada día que transcurre, Miami desafortunadamente se parece más a nuestra patria. Solamente dos cosas nos diferencia: El dinero y la libertad de expresión. El resto está incluido en el paquete...
Salí de Cuba para ser un hombre libre, realizar mis sueños personales y profesionales, para alejarme del odio, de la envidia, de las calumnias, de los homofóbicos, de los hipócritas, de las mentiras, de la doble moral, de la idolatría a los tiranos, de un sistema incapaz de producir bienestar a su pueblo, del socialismo, del socio-lismo, de los prejuicios, del robo, de la miseria de todo tipo, desde humanas, del alma, espíritu y económica...
Quise y quiero alejarme de todo lo malo que me impida ser cada día mejor ser humano...
Miami se ha convertido en un apéndice de un régimen nefasto, decadente, trasmisor de miserias y divisiones.
De continuar el “ Nefasto Intercambio Cultural“ desde una sola orilla, (desde Cuba a Miami), y continuar presentando a los apologistas, izquierdistas y defensores del castrismo, exhibiéndolos como “supuestos aperturistas“,  por alguna de sus letras ó palabrerías que llegan a crear un efecto ficticio “contestatario“ y encontrarse a trasnochados faranduleros pagando las entradas y los tragos para disfrutar de estos y con ello ser parte del juego SUCIO...podemos expresar sin miedo a equivocarnos de que estamos siendo víctimas y testigos de una invasión, de una penetración silenciosa, astuta y hábil, maquiavélica, de una ideología destructora no solo del ser humano sino de cuanto amor y belleza se le atraviesa.
Miami corre peligro…y algo más
A Miami solo le queda escuchar un discurso de los tiranos en la torre de la libertad, invitados por la Fundación Cubano-Americana y luego pasar por el Versalles a tomarse el sabroso cortadito de la “Yama“, digo de la “Yuma“ y escuchar alguna descarga musical en Ashe.
Después de eso a coger un cohete y salir de la tierra.
Estoy seguro que si Miami hubiese sido de los judíos, no estaríamos tan “Jodidos“.
Me pregunto:
¿Dónde están las más de 300 organizaciones del exilio patriótico (algunas de ellas con apoyo económico) que al parecer se mantienen en retiro espiritual?
¿Acaso el apoyo económico que antes recibían ahora proviene de los “Petroverdes“?
O tal vez…
¿Sencillamente comenzaron a jugar segundos papeles o su verdadero roles en esta tragicomedia cubana?
Yo sé que esta reflexión molestara a más de uno, y por algo salí de esa Isla, de esa pesadilla, para expresarme libremente, tal como escribió nuestro apóstol José Martí: “La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla”.


Los exhorto a reflexionar al respecto.