Sunday, November 15, 2015

A cinco años de mi Viaje a la realidad.



A cinco años de mi Viaje a la realidad.
Por Lázaro Daniel (Ladagoval)

Han pasado exactamente cinco años de cuando tome una de las decisiones más importante de mi vida.

Un día como hoy 15 de noviembre, pero del año 2010, necesitaba tomar un retiro, alejado de mi familia y de todos mis amigos, amistades y personas que me conocían pues necesitaba con premura sacarme de mi alma más de cuatro décadas de silencio y sufrimiento personal.

En el mes anterior (Octubre) había acabado de cumplir mis 43 años de edad y con ellos terminaba una relación amorosa, que lejos de ayudarme, me causo un inmenso dolor. Había pasado días angustiados, me vi en la necesidad de solicitar vacaciones para atender ese inmenso estrés que apenas me dejaba dormir y concentrarme en mis tareas y labores diarias.

Fue entonces cuando tome la decisión que la mejor manera era alejarme por  una semana de cuanto ser humano conocía personalmente y saque pasaje en un crucero de la línea Carnival rumbo al Caribe, (Key West y Cozumel).

Necesitaba recapitular toda mi vida en apenas casi 5 días de navegación. Pensé que el contacto directo con mi madre Yemaya (Virgen de Regla) me vendría bien para poner mis ideas en orden.

Una vez que llegue al muelle de Miami y zarpe en el Crucero, telefonee a mi madre y le comunique sobre mi viaje y el interés que tenía en reencontrarme conmigo. Nos despedimos.


Cada segundo, cada minuto, cada hora y día contaban…

Parado, sentado, acostado, frente al mar mis pensamientos volaban a la velocidad de la luz.

Repasé mi niñez, mi adolescencia, mi juventud y los casi últimos 10 años que llevaba fuera de nuestra patria. Hubo momentos de lágrimas, otros de risas, otros de inseguridad en ubicar los hechos…todo contaba, cada elemento eran importantes para la toma de una decisión que marcaría el resto de mis días, una decisión que convertiría mi existencia humana, en un antes y un después.

Siempre traté de ubicarme en zonas donde menos circulaban personas para que nada me distrajera y tampoco para llamar la atención con una que otra lágrima, o incluso con risas que podían dar la mala interpretación que me estaría faltando algún tornillo en la cabeza.


En dos o tres ocasiones hubo quien se me acercó y me invitaron a conversar y a tomar un trago…Yo muy amistosamente lo rechazaba, no por hacer el desaire, más bien porque no deseaba desconcentrarme del objetivo fundamental de ese hermoso viaje a mi realidad, además todos los que me conocen saben que no tomo bebidas alcohólicas…

Por temas desafortunados de la vida, hacían exactamente 1 año 3 meses y 15 días que mi padre había fallecido y desde ese entonces me torturaba con conversaciones y temas pendientes que existieron entre él y yo, temas que me fueron aconsejados en Ita de mi santo 13 años atrás en ese entonces.

Me sentía con esa deuda, me sentía obligado…y no podía pasar más tiempo para reencontrarme con mi Yo interno, de aceptarme tal y como soy, para lograr poner en armonía, en equilibrio y dar sentido a mis futuros años, porque de ello también dependían dos hermosas hijas que Dios me dio la oportunidad de traer al mundo, una hermosa madre que había pasado duros años de sus vida luchando por darnos junto a nuestro padre un futuro mejor, excelentes hermanos y buenos sobrinos, una bella familia, amigos y amistades que de alguna manera confiaban en mi como ser humano, profesional y sobre todo como un guía espiritual…

No fue fácil vaciar mi alma, cuestionarme, felicitarme y también preocuparme…pero tomé la decisión correcta.

Hoy puedo escribir estas líneas con valentía, con amor…antes no lo hubiese podido hacer, me faltaron muchas cosas y existían razones lógicas y humanas que tampoco me lo permitían.

Sabía que cuando me bajara del Crucero, estaría seguro de cada paso a tomar conllevarían a esa gran decisión. Calculé cada riesgo, medí consecuencias, me propuse un solo camino, me preparé para cada una de las respuestas, cuando las preguntas llegarán…no me cabía duda alguna, sabía que la decisión que tomaría seria la correcta, iba ser el camino adecuado, lógico…para eliminar de mi vida cuatro décadas de terror, sufrimiento, miedos..Demonios que te llevan a pensar cosas horribles y de tomar decisiones nefastas, puedo asegurar que gracias a Dios, a todos mis egguns, santos y al inmenso amor que sentí siempre de mis seres queridos ayudaron de alguna manera a no tomar con anterioridad decisiones fatales.


El día 19 de Noviembre había llegado y con ello habrían terminado cerca de 5 días, que parecieron 5 años.

Recuerdo cuando salía del crucero miré al cielo y di las gracias a Dios…

Yo era el mismo físicamente, pero anímicamente, mi alma, mi espíritu, era otro. Baje decidido a contarle al mundo que yo tenía que ser como era y no como algunos quisieran que fuese…

No existía miedo, ni existe, no temía, ni temo al bochorno social y menos al más duro aún, al de la familia.

No le rendí, ni rindo cuentas a nadie, solo dije quién era yo y como me sentía.

Me quedaba claro que nadie mejor que yo podía estar seguro de lo que deseaba para mi vida. Los paradigmas y los muros sociales, creados por nosotros mismo, no me dañarían.

La homofobia a pesar de no estar institucionalizada en muchas partes del mundo aún así se encontraba devorando infelices seres humanos que terminaron quitándose la vida, como último recurso en una actitud desesperada, de hacer entender que es un ser humano igual que otro cualquiera.

Yo no pedí venir al mundo, ningún ser humano lo pide, como tampoco pedí ser como soy, a pesar de que muchos hablan que es un tema de elección, otros de enfermedad, no es tan fácil verlo así, sencillamente uno es tal como es, así de fácil. Tal como el negro es negro, el blanco es blanco, el chino es chino, etc…Enfermedad es torturarle la mente a un ser humano, abochornarlo, porque actúa o elige de forma diferente. Enfermedad es ser homofóbico…

Hay quien le gusta la manzana y hay quien no la come, hay quien le gusta la música rock y otro la música clásica…

Nuestro mundo es diverso y en la diversidad, el respeto, la tolerancia, el sentido común, la honestidad, honradez, humildad y sobre todo el Amor al prójimo, como a nosotros mismo es la clave del éxito para que cada día seamos mejores seres humanos. El mundo necesita de ello urgente.

Mi decisión a cinco años fue la mejor que pude haber tomado. No me lamento haberla tomado antes, porque he llegado a comprender que cada cosa a su momento. Aprendí con ello a ser cada día mejor ser humano.

Hoy escribo con orgullo, hoy amo mucho más a mis seres queridos y ellos me son recíprocos y me protegen como a ellos mismos.

Hace cinco años atrás a pesar de estar viviendo en el primer país del mundo, no me sentía un hombre libre, realmente fui libre después que con sabiduría, valentía y amor a mi mismo tomé en mi viaje del 15 de noviembre del 2010, la mejor decisión de mi existencia.

Espero que con estas humildes letras llegue al corazón de todos esos bellos seres humanos que viven en las tinieblas, así como yo también viví, les sirva de apoyo, de guía y algún día no muy lejano tomen también sus decisiones correctas. Reconozco que mientras más tarde tomamos la decisión, más dejas de ser tú y por ende, de disfrutar realmente de esta hermosa vida.

Los exhorto a reflexionar al respecto.

Que Dios nos bendiga a todos hoy, mañana y siempre!


Miami
15 de Noviembre del 2015