Sunday, May 14, 2017

Motivos suficientes


Motivos suficientes

Mi madre hoy quiero reflexionar contigo, con todos.

Yo reconozco que hoy es un día normal, nosotros somos quienes nos encargamos de marcar fechas, darle connotaciones y con ello aprovechar y realizar festividades, celebraciones, homenajes, etc…

Siempre he dicho que el día de las madres es todos los días. Te comento que conozco personas que el día de las madres tratan de ser más esplendidos y realizan regalos de todo tipo, al terminar ese día se enfrascan tanto en sus vidas que se les olvida que tienen una madre.

Sabes que jamás he sido así, sabes además que no soy perfecto, no trato y no deseo serlo, sencillamente actúo acorde a mis sentimientos.

Mamá, Yo disfruto de ti. Doy gracias a Dios que no solo eres mi madre, eres también mi amiga, mi confidente, con la que tengo una comunicación muy fluida, espontánea, sin trabas ni secretos, donde el respeto y la honestidad están presentes.

Mi madre, sentir tu voz o leer tus mensajes temprano en la mañana bendiciéndome antes de entrar a trabajar, ese es el mejor desayuno que me regalas.

Estuve diez años sin poderte ver físicamente, sin poder compartir un día de las madres hasta que en mayo del 2015 tuvimos esa hermosa oportunidad que quedo grabado en nuestros corazones. En mayo del 2016 pudimos reencontrarnos nuevamente. En este mayo nos fue imposible. Desde el pasado año ya sabíamos que al menos en mayo de este año no podríamos reencontrarnos por temas ajenos a nuestra voluntad.

La distancia ha sido un cruel verdugo que nos ha azotado y nos azota a todos los que emigramos.

Separarse de los seres amados y queridos es un dolor, una carga pesada, una experiencia nada divertida.

La familia constituye un porciento considerado de las emociones que necesitamos los seres humanos para continuar en esta vida. Es el motor que nos impulsa. La familia es el 1er gobierno, es la esencia de nuestros futuros pasos.

Cuando nos suceden cosas como esta; estar separado de nuestros seres amados y queridos; es cuando comenzamos entender la importancia de ello. A los que aun poseemos consciencia y valoramos los sentimientos profundos de amor y respeto por la familia, nos toca cargar con ese pesar, con esa tristeza, con ese dolor. 

La separación es odiosa.

Conozco personas que para protegerse de ese dolor se escudan detrás de las prebendas materiales, de los beneficios económicos que han obtenido a costa de esa lamentable separación familiar.

Nada sustituye ese dolor, nada puede ocupar ese espacio. Querer asumir de que somos fuertes y que eso no nos afecta es simplemente ser hipócritas con uno mismo.

Mamá son 17 años fuera de mi tierra, tu tierra, nuestra tierra, lejos de todos ustedes.

Es cierto que profesionalmente mi vida dio un giro de 380 grados, pero también seria mentiroso si no admito que estos largos años han sido de mucho dolor y sufrimiento. Es cierto que gracias a mi decisión de partir para lograr mis sueños y anhelos todos ustedes tuvieron una oportunidad económica más favorable; eso tampoco se puede negar; pero el costo ha sido bien elevado.

 En todos estos años dejamos de vernos las caras cuando nos levantamos, dejamos de disfrutar de esos momentos únicos y que no siempre se repiten: un beso, una caricia, una palabra de aliento, etc…

Mamá aprendí que existen dos cosas importantes en nuestras vidas que no tienen marcha atrás, una es el tiempo y la otra es la palabra.

No me arrepiento de las decisiones que tomé en mi vida, pero sería muy mentiroso e injusto sino reconociera que esas decisiones han sido acompañadas de mucho dolor que no podrá curarse, solamente aliviarse a través del tiempo.

Por todo ello cuando llegan fecha como está para nosotros, los que no tuvimos la bendición de poder estar juntos, para nosotros los que aún nos queda vergüenza y buenos sentimientos humanos, es muy duro.

Siempre he defendido a esas personas que viajan a nuestro país a reencontrarse con sus seres amados y queridos, primero porque están en sus derechos de viajar a donde deseen y segundo, y tan importante como el 1ero es que la familia es el pilar, el motor y el motivo más digno de cualquier ser humano.

El que no quiere a su familia, no quiere a nadie. Solo se quiere a sí mismo. Conozco algunos casos que son digno de lastima porque se creen cosas que se metieron en sus cerebros y las defiende con vehemencia independientemente del daño que les causa a sus sentimientos y emociones y con ello a sus palabras y actuaciones y se han quedado varados en el tiempo.

Desde la distancia te envío mis mejores energías, mis bellos pensamientos estarán no solamente hoy, seguirán están como cada día en mi diario. Le hablo a Dios para que siempre te bendiga y te de la salud, las fuerzas, la voluntad necesaria para continuar adelante.

Hoy tengo muchos motivos para escribir estas líneas y tal vez otras…El mayor de ellos eres tú.

Gracias por traerme a la vida, gracias por hacer de mi junto a mi difunto padre, un hombre de bien. Eso trato de hacer con mis dos bellas hijas, guiarlas tal como lo hicieron y lo sigues haciendo conmigo.

¡Ya vez, me cuestiono cuán grande sería el vacío en el alma que yo sentiría, sin estos bellos sentimientos que aprendí de ustedes!

Me viene a la memoria ese hermoso poema que te escribí un 4 de mayo de 1991, hace 26 años, me parece que fue ayer. En ese entonces te escribí:

MADRE

Tengo voluntad y dignidad,
para evocarla en mis sueños.
pasan los días y no la veo como antes,
si amor post-mortem, he de entregar,
pues que sea para usted.
Usted ha sido alma inspiradora
En mis deseos y anhelos realizados.
Amo su sacrificio y entrega,
así como los días
que precedieron mi nacimiento.
Gracias por regalarme la vida que poseo
y no otra por orgullo propio.

04/05/1991

Trato de buscar motivos suficientes para justificar mis deseos de escribirte, no las mejores letras del mundo, sino las que sabrán tocar las fibras de tu hermoso corazón, ese que nos entregó a cada uno de tus hijos. Las necesarias, las correctas y las que salen desde lo más profundo de mi corazón.

Felicidades mamá por todos los días desde que nací hasta hoy, por ser un Ángel en la tierra, por ser tan tú, tan única y especial.

Con estas letras no termino, sencillamente continúo repitiéndote lo que cada día te escribo:

Te amo mamá

Tú hijo
Daniel

14 de mayo del 2017

3:15 am